NUEVA YORK, Estados Unidos.- Jesús era bajo, moreno y no tenía los ojos claros. Eso concluyó un grupo de investigadores estadounidenses que ha logrado una reconstrucción tridimensional de la cara de Cristo, a partir del análisis del Santo Sudario de Turín.
Los científicos trabajaron evaluando información codificada del lienzo con que se envolvió el cuerpo de Jesús al morir. Al hacerlo, advirtieron que la sangre que aparecía en la tela no se correpondía con las líneas del rostro, ya que el cuerpo no se tapó sino que se enrolló.
Según el periódico "New York Post", los investigadores rechazan la teoría según la cual la figura que aparece en el Santo Sudario se formó cuando se oxigenaron los aceites que se usaron para embalsamar a Cristo. El grupo, incluso, dice haber descubierto qué sustancias contribuyeron a crear la imagen.
Harán esta revelación la semana que viene, en un programa que será emitido por el History Channel, en el que también se difundirá la figura en 3D de la cara de Jesús. (Especial)